La Rosticería: pollo con alas

Desde que escuché hablar de La Rosticería puse buena cara. Qué bien tener opciones para comer pollo con un sazón distinto: pollo rostizado a la pimienta, pollo rostizado al romero… al parecer existe algo más allá del Wasacaka, (igual me gusta, pero admitámoslo, necesitábamos variedad), me dije. La verdad es que me sorprendieron, nunca esperé encontrar tantos platos distintos a los protagonistas pollos bronceados, perdón, rostizados. Imaginaba un lugar un poco caluroso, donde vería al menos una decena de pollos…

Desde que escuché hablar de La Rosticería puse buena cara. Qué bien tener opciones para comer pollo con un sazón distinto: pollo rostizado a la pimienta, pollo rostizado al romero… al parecer existe algo más allá del Wasacaka, (igual me gusta, pero admitámoslo, necesitábamos variedad), me dije.

La verdad es que me sorprendieron, nunca esperé encontrar tantos platos distintos a los protagonistas pollos bronceados, perdón, rostizados. Imaginaba un lugar un poco caluroso, donde vería al menos una decena de pollos mareados de tanta vuelta hasta el alcanzar el “Tan” deseado…y oh! sorpresa!, me encontré con un acogedor lugar con refrescantes sangrías de la casa y un extenso menú de platos a base de pollo.

Les contaré que mi afán de probar el pollo rostizado al romero se transformó en el afán por la Quesadilla de pollo, por el Wrap de pollo, el Wrap capressa y del Pita pollo (No pica pollo eh!)
De los “afanes”, les confieso que mi favorito fueron: la Quesadilla, plato ligero compuesto de pollo, cilantro y mozzarella ligeramente derretida, una opción idónea para los que buscan algo de sabor simple pero diferente. Otro de mis favoritos fue el Pita pollo por su acertada combinación de manchego, pimientos, lechuga, y por supuesto, pollo.

El Wrap Capressa, pa’ los que fueron pensando en pollo pero luego le salió su lado vegetariano: mozzarella, tomate, hongos y pesto y el Wrap de pollo en el que el pico de gallo le da toque distintivo.
Las sorpresas no se acaban aún, también tienen churrascos, hamburgers y ensaladas. Por cierto, hay una ensalada de pastas que tengo en la mira para mi próxima visita: pollo, almendras, aceitunas, pasas, pimiento y cranberries. Si alguien la ha probado ya, por favor, déjenme saber qué tal.

Los chicos de La Rosticería si que se tomaron esto del pollo muy a pecho y le pusieron “alas” a su imaginación logrando un menú variado y un lugar acogedor, chulisimo para reuniones y cumples. No olviden preguntar por la sangría de la casa, estos chicos se la pasan innovando y sorprendiéndonos con nueva versiones de esta coctel diseñado para nuestro eterno verano.

Tip: En gastronomía siempre es necesario un poco de “alas” para alcanzar diversidad.